Tal vez usted ha oído comentarios de que Bucaramanga está construida sobre una laguna y que con el tiempo va a llegar el día en que una buena parte de la ciudad se hundirá debido al agua acumulada.

Publicado por: érika juliana martínez / jmartinez@vanguardia.com
Si bien para los expertos esto no es más que otra de tantas leyendas urbanas, cabe resaltar que debajo de la ciudad sí circula una cantidad indeterminada de agua. Eso sí, no se trata de una gran laguna y mucho menos de un río bajo la tierra, sino de lo que en términos técnicos se conocen como acuíferos o aguas subterráneas.
Aunque no es mucho lo que se sabe al respecto, las pocas investigaciones realizadas hasta el momento han logrado determinar la existencia de dos acuíferos importantes.
Casi un 80% de los lavaderos de carros, estaciones de servicio y algunas industrias son las que desde hace varios años han aprovechado este recurso.
La cantidad de líquido que circula bajo la ciudad aún se desconoce, pero sólo en la zona del centro de la ciudad se han identificado al menos 50 pozos, varios de ellos con la capacidad de suministrar hasta un litro de agua por segundo, lo que por día equivaldría a abastecer de líquido a cerca de 800 personas.
Incluso, lugares como la Plaza de Mercado Central, el Centro Comercial Panamá y varias edificaciones de la zona centro han aprendido a aprovechar la presencia de esta agua que antes inundaba sus sótanos.
Sully Gómez, ingeniera civil y experta en hidrogeología, manifestó que "incluso en la época de nuestros abuelos ya hablaban de la existencia de agua subterránea en la ciudad, pero parece que hubo un momento en que se nos olvidó y no hemos avanzado nada en el estudio de estas formaciones geológicas".
A su turno, el ingeniero Jaime Suárez, especialista en geotecnología, reiteró que en la ciudad "no hemos entendido esta agua subterránea, no se le ha dado suficiente importancia a este tema y no sabemos cuánta agua subterránea tenemos disponible para Bucaramanga... Estamos en la penumbra y no sabemos cuánta ni dónde exactamente".
Abastecimiento
Juan Diego Colegial, presidente de la Asociación Colombiana de Hidrogeólogos Capítulo Santander, explicó que "todo lo que se encuentra debajo de la meseta de Bucaramanga tiene muy buenas posibilidades hidrogeológicas; sin embargo, no se ha explorado como se debería".
"En estos momentos la importancia de esta agua es alta, sobre todo teniendo en cuenta los riesgos de sequía y racionamiento, pues la cuenca subterránea puede ser mucho mayor que la superficial, como ríos y quebradas", agregó.
De acuerdo con Colegial, en el caso de Bucaramanga y el área metropolitana, el acueducto depende demasiado delos ríos:
"Se desconoce que los acuíferos de la zona son los que están aportando el caudal base para que los ríos se mantengan en tiempos de sequía... necesitamos prestarles mayor atención, aprovecharlos mejor para diferentes usos y sobre todo, protegerlos".
agua subterránea aporta A la erosión
El ingeniero Jaime Suárez afirmó que la mayoría de los problemas de erosión en la ciudad están relacionados con estas fuentes: "En la escarpa occidental afloran acuíferos y paralelamente, ésta es una zona donde son comunes los grandes deslizamientos... no hemos investigado de manera suficiente pero con seguridad son responsables de complicar este problema de la erosión".
Una alternativa para el abastecimiento de agua
"En ningún momento la consideramos como la solución, pero sí puede ser una alternativa complementaria al sistema de acueducto existente".
De esta manera la experta en hidrogeología, Sully Gómez, explicó la importancia de este recurso para la ciudad ante un posible problema de desabastecimiento de agua.
"Son el presente y sin duda tendrán mucho que ver en el futuro de las regiones, aunque no son grandes productores. Esta agua podría aprovecharse más diversificando sus usos pues en la medida que se utilice estamos quitando presión al Acueducto", expresó.
Sin embargo, entre los posibles usos de este recurso no estaría el de consumo humano, teniendo en cuenta que al momento de entrar a la zona urbana comienza su proceso de contaminación.
"Difícilmente tenemos un alcantarillado 100% impermeable, con el tiempo las tuberías comienzan a tener fugas, rellenos sanitarios y cualquier cosa que se haga en la ciudad o lo que se deposite en el suelo puede llegar a afectar el agua", concluyó.
El especialista en geotecnología, Jaime Suárez, agregó que es muy posible que estemos contaminando las aguas subterráneas "por el hecho de ausencia de alcantarillado en ciertas zonas de expansión de la ciudad y el uso de pozos sépticos es posible que estemos afectando las fuentes".
No hay riesgo de hundimientos
Los expertos consultados por Vanguardia Liberal coincidieron en que lo que existe debajo de Bucaramanga no es una laguna sino aguas subterráneas y que contrario a lo que se teme, éstas no representan riesgo para la estabilidad del terreno donde se encuentran.
"La ciudad tiene la ventaja de que la formación aluvial es tipo granular y gruesa, compuesta por diferentes tipos de arena y limos. Por lo que al extraer el agua no se presentaría hundimiento del suelo", explicó Sully Gómez.
De acuerdo con la docente de la Universidad Industrial de Santander, ciudades como Bogotá sí tienen este inconveniente, debido a que el suelo es de arcilla.










