Aunque muchas veces son poco cuidados y consentidos, los pies son los encargados de sostener el peso del cuerpo, transportarlo, mantener posiciones de equilibrio y realizar actividades físicas de coordinación.Entre los cuidados básicos de los pies se encuentran asearlos diariamente; usar medias de algodón, preferiblemente; zapatos cómodos, si es posible de cuero, que no sean estrechos, con acolchonamiento, anatómicos, fabricados con materiales poco sintéticos y que tengan tacón.
Una forma de consentirlos es a través de masajes, los cuales producen una sensación de bienestar y aumentan la circulación, y si son hechos por un profesional, mucho mejor.
Esto, unido a cuidados sencillos, como los que se muestran a continuación, día a día se puede seguir caminando con tranquilidad hacia sus sueños… sin dolor o mal olor en los pies.
Evite los hongos
- Mantenga una limpieza permanente.
- Seque sus pies una vez salga de la ducha o piscina.
- Evite medias que impidan la ventilación.
- En lo posible no use calzado sintético.
- Evite la humedad.
Y los incómodos calambres
- Si presenta calambres causados por problemas fisiológicos de los pies consulte al especialista (médico podiatra). Generalmente se formulan unos aparatos que compensan los calambres.
- Si los calambres son por falta de potasio, como generalmente es el caso de los deportistas, los sueros ayudan a la hidratación, pero deben contener electrolitos, es decir, sodio, potasio y cloro.
- Evite usar zapatos mal diseñados.
- El tacón ayuda a aliviar un poco el cansancio de la parte posterior de la pierna. El tacón ideal es entre 2.5 a tres centímetros en hombres y mujeres.
Adiós al mal olor
- En muchos casos el mal olor puede estar vinculado a humedad o excesiva sudoración, por lo que se acumulan bacterias que causan esta molestia.
- Use con precaución el talco, su exceso, unido a la humedad o la sudoración, puede formar una pasta que permite la acumulación de bacterias.
- Preferiblemente use talco que contenga un antimicótico o antibacterial, y en porciones mínimas.
Uñeros y juanetes
- Es mejor no cortar los uñeros. Si esto se hace debe ser por una persona capacitada; la idea es evitar una lesión.
- No tire los cueritos, en algunos casos pueden encarnar las uñas.
- Los juanetes son difíciles de evitar, pero se pueden compensar con plantillas y zapatos adecuados.
- En caso de que el juanete sea muy molesto se sugiere operarlo.
Artículo elaborado con la asesoría de Joaquín Quiñones Salazar,
especialista en medicina podiátrica.








