Buscando todas las alternativas posibles para tratar de salir de la Primera B, Atlético Bucaramanga se reforzó con un sicólogo, con el que pretende darle más seguridad al equipo, específicamente debajo de los tres palos.

Publicado por: OSWALDO CONTRERAS
Nicolás Vikonis Mureau, un doctor en sicología y arquero uruguayo de 27 años, llegó en la noche del lunes a la ciudad y ayer se integró a la disciplina del cuadro ‘Leopardo’, con el firmó contrato hasta diciembre de 2012.
Con una amplia trayectoria en el fútbol de su país, este espigado cancerbero, espera ganarse el puesto de titular y aportarle su experiencia al Bucaramanga y de paso llevar al equipo de nuevo a la primera división del rentado colombiano.
De ascendencia lituana, este joven portero que se graduó de sicólogo en febrero pasado de la Universidad de la República en Montevideo, espera ser la solución definitiva para el arco del Atlético Bucaramanga.
Y según Gabriel Carrillo, gerente deportivo del cuadro ‘Leopardo’, la llegada de Vikonis podría no ser la última contratación del Bucaramanga, pues “se están mirando otras posibilidades para seguir reforzando el equipo, aprovechando que el libre de pases está abierto”.
Nicolás Vikonis Mureau
• Lugar y fecha de nacimiento: Montevideo, Uruguay, abril 6 de 1984
• Edad: 27 años
• Estatura: 1.86 metros
• Peso: 82 kilos
• Posición: arquero
• Equipos: Cerrito (2009 – 2011); Rampla Juniors (2008 – 2009), Liverpool 2006 – 2008), Fénix (2005 – 2006), Huracán Buceo (2001 – 2005)
¿Cómo se da su vinculación al Atlético Bucaramanga?
“La semana pasada se inició la tratativa y se llegó a un acuerdo rápidamente y aquí estoy, listo para trabajar”.
¿Con qué expectativas llega?
“Bueno, todos sabemos que Bucaramanga es un equipo con tradición en primera división, mi expectativa es la de conseguir el ascenso en diciembre y devolver el equipo a primera”.
¿Bajo qué condiciones llega al Bucaramanga?
“Llegó a préstamo con opción de compra y el contrato inicialmente va hasta diciembre de 2012”.
¿Qué características tiene Nicolás Vikonis como arquero?
“Soy un arquero con mucha agilidad y velocidad, con muy buenos reflejos, además me considero un líder dentro del campo, me gusta ordenar la defensa y al grupo en general”.
¿Cuál es su trayectoria como futbolista?
“Debuté en 2002, a los 17 años, con Huracán Buceo, hasta 2004, pasé luego por Fénix, Liverpool, Rampla Juniors y Cerrito, todos de la primera división de Uruguay”.
¿Cuál su impresión del grupo, luego de haber tenido la primera práctica con ellos?
“Se ve que es un grupo muy unido, que sabe lo que quiere y que entiende lo que quiere el entrenador”.
¿Ya habló con el técnico Carlos Mario Hoyos?
“Sí, pero básicamente sobre el viaje, ya en lo deportivo, él tendrá que ver mis condiciones y determinar cuándo me tendrá cuenta”.
¿Está listo para jugar, o tiene que ponerse a punto?
“No, vengo listo para jugar, venía de entrenarme con Cerrito, no es sino que el técnico decida ponerme”.
¿Cómo le pareció la cancha sintética?
“En Uruguay no tenemos canchas sintéticas, y se nota la diferencia, por ejemplo le vi que el bote del balón es un poco diferente, que viene un poco más rápido que en el césped natural, pero eso es mientras uno se acostumbra y se adapta a ella, pero siempre hay que ser precavido”.
¿Además de lo del Bucaramanga, había otras opciones?
“Si, todas en el fútbol uruguayo, pero ya había tomado la decisión de que una vez terminada mi carrera de sicología, me gustaría jugar en el exterior, estuve a punto de firmar con el Dinamo de Bucarest, pero cuando llegué a Rumania, me cambiaron las condiciones del contrato y no acepté”.
¿Cómo combinó el estudio universitario con el fútbol?
“La profesión del futbolista requiere mucho sacrificio, pero igual da muchas horas libres al día y la universidad me dio ciertas flexibilidades, lo fui haciendo de a poco, y me tomó ocho años hacer la carrera, pero me logré licenciar en febrero pasado y ese era otro gran objetivo en mi vida personal y estoy contento por haberlo logrado”.
¿Y piensa ejercer?
“Si ya había empezado, tenía mi consultorio particular en Montevideo haciendo clínica sicoanalítica, y ahora con esto del Bucaramanga, vamos a dejarlo en stand bay por un tiempo, y los pacientes que tenía los he remitido a otros colegas para hacer las maletas y venirme para acá”.
¿Cómo aplicarla en el fútbol?
“Pienso que la sicología ayuda a mantener la mente positiva y eso trato de aplicarlo en el campo”.
¿Indagó con alguien sobre el Atlético Bucaramanga?
“Claro, tuve dos referencias muy importantes, la de Lorenzo Carrabs, que fue mi entrenador en la selección Sub-17 y Leonel Rocco, que jugó acá en el Bucaramanga y que me entrenó en Liverpool de Montevideo”.















