
La Policía Nacional podrá crear una estructura especializada, diferente a los escuadrones antidisturbios, cuya función principal será la de prevenir la aparición de hechos de violencia en los estadios de fútbol y en sus alrededores, así como establecer controles alcoholemia y uso de estupefacientes en estos escenarios deportivos.
Así mismo, en las proximidades de los estadios de fútbol se establecerán por las autoridades competentes “oficinas móviles de denuncia y equipos de recepción de detenidos, para facilitar la judicialización de quienes incurran en infracciones penales o contravencionales”.